viernes, 26 de agosto de 2011

En el mar


Los días que llueve hacemos "excursiones". Este año nos fuimos a Santiago, y allí además de hacer turismo nos fuimos de compras.
En Zara encontré este mini blazer y las botas. Soy consciente de que las botas son un espanto, pero me enamoré. ¿Qué se le va a hacer? Es como cuando tienes un hijo feo, hay que quererle igual...

Este año Nacho y yo nos acostumbramos a ir a la playa antes de cenar a tomar algo.
Espero que se convierta en tradición.

Y bueno, ya me despido hasta la semana que viene, que mañana me voy a Menorca!
¡¡Beso!!
Blazer Zara (winter 11/12)
Botas Zara (winter 11/12)
Vaqueros Blanco (old)
Camiseta H&M (summer 10)

miércoles, 24 de agosto de 2011

Galicia

Así son mis veranos en Galicia.
Este año con una nueva incorporación, mi sobrino Gianni


domingo, 21 de agosto de 2011

Playeando

¡He vuelto! Pero no por mucho tiempo. Voy a pasar unos días en Madrid, pero el 27 me voy a Menorca con Nacho.

Galicia es mágica. He pasado toda mi infancia veraneando entre el norte y el sur, y hace 3 veranos, después de disfrutar de Rianxo durante 3 años seguidos, mi padre decidió que sin duda el norte ganaba.
Ahora tenemos dos casas en un puebecito de las Rías Baixas, en Palmeira. No hay mucho que hacer allí, pero disfruto mucho con mi familia.

En el siguiente post os enseñaré un resumen de los días que he pasado allí, y ahora os dejo con mi vestido de flores y mis tonterías de siempre.
¡Un beso!

Vestido Zara (summer 10)



viernes, 12 de agosto de 2011

Cerrado por vacaciones

¡Me voy a Galicia!
No voy a tener internet como para actualizar.
Voy a desconectar del mundo, pero prometo volver con las pilas cargadas y muchas fotos que enseñaros.
¡Un beso!

miércoles, 10 de agosto de 2011

Ritz

El domingo mis tíos Ana y Pedro (tíos y mi guía gastronómica particular), nos llevaron a Nacho y a mí a comer a uno de los restaurantes más antiguos de Madrid.
Edelweiss nació exactamente en 1923, y está detrás del Congreso de los Diputados.
Comimos un codillo riquísimo, y después, para bajar la comida Pedro decidió llevarnos al Ritz a tomar algo.

Podéis imaginar mis caras al ver la preciosa terraza, los árboles enormes y frondosos en pleno centro de Madrid, los uniformes de los camareros y las salas internas de uno de los mejores hoteles del mundo.
Os enseño algunos de los detalles que más me impactaron.
¡Espero que os guste!