martes, 25 de noviembre de 2014

Lisboa


El fin de semana pasado estuve en Lisboa.
Fue un viaje relámpago y bastante inesperado con mis amigas.
Raquel y Cris fueron el jueves en coche, Chiara el viernes por la mañana en avión, y yo también en avión pero por la tarde cuando salí de trabajar.

Necesitaba desconectar, salir de la rutina y pasar 3 días sólo de chicas, indie a tope y mucho turismo.

Aunque fue un viaje que organizamos con poco tiempo intentamos que todo fuera perfecto.

-Lo primero fue encontrar un piso en el que vivir. Teníamos claro que no queríamos hotel porque no queríamos hacer las 3 comidas del día fuera, y al ser cuatro chicas necesitábamos bastante espacio por el que movernos. 
Encontramos un piso MONÍSIMO en el barrio de la Estrela a través de la web AIRBNB. La recomiendo muchísimo.

-Preparamos un itinerario para los tres días. Queríamos ver todo lo posible, y sabíamos que iba a ser complicado si no lo planificábamos todo al detalle.

-Madrugamos MUCHO. Por las noches salimos a cenar y tomar algo (es imprescindible ver y vivir el Barrio Alto de noche), pero nos levantábamos a las 8:00 todas las mañanas.

-Buscamos una buena banda sonora. Love of Lesbian, Lori Meyers, Dorian, Izal, Belle & Sebastian y Kakkmaddafakka nos han acompañado en los trayectos en coche y los largos ratos de preparación que tenemos las chicas antes de salir de casa.

Estos han sido mis rincones preferidos:

Belém. Con el Monumento a los Descubrimientos, los pasteles típicos y deliciosamente maravillosos, la Torre de Belém, el Monasterio de los Jerónimos y la posibilidad de pasear junto al agua. 








Sintra. Es Patrimonio de la Humanidad por algo. Me recordaba tanto a Galicia que no podía parar de sonreír mientras respiraba la humedad y verdor de sus calles. Pasamos toda la tarde perdidas en la Quinta da Regaleira, donde os aseguro que es imposible seguir el mapa porque a cada paso que das aparece un camino nuevo que tienes que seguir sin importar donde acabe. 






Lisboa. Lisboa y sus calles, sus noches, sus cuestas de adoquines resbaladizos, sus edificios decadentes, grises y antiguos. 
Me habían dicho que era una ciudad vieja y fea. A mí me pareció antigua y maravillosa. Como Malasaña hecho ciudad.
Me quedo con el Barrio Alto lleno de vida por las noches, y con las vistas desde el Castelo de Sao Jorge.









Y sobre todo, me quedo con ellas :). 
Porque los viajes sólo se disfrutan en buena compañía. 







4 comentarios:

¡Muchisimas gracias!